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sábado, 31 de julio de 2010

Sonríe mientras llevas tu bombín

• Conoce un poco de la visión de vida de Chaplin

Por Yuquiabe Romero

Es el año de 1977, en una mansión en Suiza,ésta cuenta con adornos sencillos pero que detallan los artilugios detallados con madera. El aroma que se percibe además del café y el humo que salía de la pipa es a caoba. Ya los años para Chaplin no se hicieron esperar, la manera en cómo tiemblan sus brazos al beber un vaso de agua, lo delatan.

Sentado en un viejo sillón que desde joven lo tiene heredado por su madre, está Charles Chaplin, vestido de gala sólo como él lo sabe hacer;un traje café y sus zapatos amplios de color negro y el bombín café que tiene colgado en su perchero está detrás de él. La mirada que dirige es demasiado atenta, demuestra a una persona súmamente sensible y comprensible, ofrece un café a sus invitados al mismo momento en que enciende la pipa que se encontraba sobre un mueble de madera.

Los cuadros de la habitación, están colocados en sitios específicos de la mansión, pues él cree ampliamente que eso le dará mucha creatividad; aunque para Chaplin, el lugar preferido de su hogar es el escritorio, por que desde ahí ha creado grandes ideas y surgido nuevas historias, así como es su manera de imaginar su mundo, todo esto a causa de una gran ventana que le permite mirar a todo su alrededor y percibir la cotidianeidad de la gente que pasa frente a su casa.
- Es como si estuviera una nube, y dentro de ella surgen historias por contar y escenas que revivir.-dice Chaplin después de haberle dado un sorbo a su café.

Con una mirada de profunda tristeza, pero con una enteresa sin igual, nos explica que tan doloroso fue haber perdido a su familia por el alcohol, pero menciona que ese fue un factor determinante para dejar de tomar, así mismo la muerte de su madre, le permitió ver la vida desde otra perspectiva.

Esto lo vio de forma madura por que comenzó a trabajar como actor infantil desde los cinco años junto con su hermano en la compañía de teatro en donde trabajaba su madre,su talento siempre ha recibido buenas críticas desde un principio.

Al llegar la segunda guerra mundial,a Chaplin le costaba trabajo entender el por qué de la destrucción del hombre, y veía la manera de hacer recapacitar a la población mundial.

Mientras sonríe y afirma que se siente orgulloso de corroborar que no es judío pero que si lo fuera, sin duda estaría muy orgulloso de serlo.
Uno de los momento más entrañables de su vida, fue sin duda el nacimiento de su hija Geraldine, pero en cuanto a pláticas que no se olvidarán es por ejemplo la reunión social en la que se encontró a Albert Einstein. En este encuentro, en el transcurso de la conversación, Einstein le dice a Chaplin que lo que ha admirado de él es que su arte es universal y que todo el mundo le comprende y le admira; a lo que Chaplin respondió que lo suyo es mucho más digno de respeto por que todo el mundo le admira y prácticamente nadie le comprende.

Otro momento chusco es que Chaplin decidió participar en un concurso en donde se buscaban imitadores de él, pero lo único que consiguió fue un tercer lugar en la competencia.
Aún sabiendo que es un personaje de corte internacional, no ha perdido la sencillez que le caracteriza, y en la mayor parte de esta conversación ha demostrado una sonrisa en todo lo que comenta.

Hoy es navidad, así que Chaplin decide dejar la entrevista por que en estos momentos ya se siente cansado y prefiere descansar en paz en sus aposentos además de que su mirada hacia el suelo de madera y se dirige a paso lento hacia su habitación diciendo que no le gusta el 25 de diciembre, no sin antes retirarse con un saludo cortés usando su bombín que tomó del perchero y sonriendo por la visita tan amena.

miércoles, 3 de febrero de 2010

MUSEO SUBTERRÁNEO

Un viaje exótico

Por Ana Lilia Chávez Maturano


En este maravilloso país en donde el licenciado es taxista y el imbécil político, uno puede darse el gusto de visitar la galería de entes extraños más diversa por la mínima cantidad de tres pesos, aunque dos pesos sonaba mejor a los bolsillos pero esa es otra historia.

Y es que un boleto para el Sistema de Transporte Colectivo, o como le llamamos los clientes frecuentes de esta maravilla arquitectónica y social, el Metro, no sólo da derecho a cruzar toda la ciudad en la naranja limosina. Con cada boleto viene incluido un viaje de primera clase para enfrentarse a toda clase de sucesos tan extraños como cotidianos.

Recuerdo una ocasión en que por la mañana reinaba como siempre la somnolencia, los cabezazos al cristal y al hombro del compañero son más comunes que los frijoles, pero yo iba de pie así que me pareció raro sentir que cargaba un bulto bastante pesado sobre la espalda. Luego de unos minutos decidí voltear y asegurarme de lo que pasaba a mi espalda, como lo supuse, una dama se había quedado dormida de pie, menos mal que sólo bastó un brusco movimiento para deshacerme de la lápida. Y es que todos tenemos derecho a babear y dar cabezazos mientras no se amenace a la columna del vecino.

Ni que decir del servicio de este transporte, es como un sueño hecho realidad. En las horas pico uno se evita la molestia de agarrarse de los tubos para detenerse pues la gente forma un muégano por la presión del que es casi imposible zafarse. El espíritu comunista se apodera de las personas que comparten hasta el espacio, qué más da, siempre cabe uno más aunque luego haya que librar una batalla a muerte con aquel zumbido que anuncia que nuestra parada llegó y estamos a dos metros de la puerta, es sin duda un reto de fuerza y habilidad, brincar al niño, empujar al señor, gritar a la señora y, por último, salir del vagón triunfante con la expresión que sólo deja el deber cumplido. Por supuesto, no podemos olvidar a esos amables servidores del pueblo que llevan hasta nuestras manos toda clase de productos y que, sobre todo, amenizan los largos viajes con melodías pegajosas que aturden al amargado y llenan de euforia al pequeño niño, sobre todo a ese que se ha pasado todo el camino pronunciando las mismas palabras “¿me lo compras mamá?” y que demuestra su fe al seguir preguntando incluso cuando las veinte veces anteriores recibió menos que un no por respuesta.

Se dice que las hormigas son animales sumamente trabajadores y organizados, del mexicano se dicen dos costales de cosas entre las que no se encuentran esos atributos pero no se puede negar que nos asemejamos mucho a esos animales cuando nos encontramos en el metro, ríos de gente van y vienen en direcciones contrarias, las escaleras ya no saben si subir o bajar, la apresurada carrera domina tanto tenis como tacones y que no se oiga que las puertas del vagón cerrarán porque el responsable ciudadano es capaz de romper la marca mundial con tal de no llegar tarde a su trabajo y romper su récord de puntualidad y menos, perder su bono.

Siendo sinceros, no todo es bello en este museo subterráneo. Desafortunadamente, no se reserva el derecho de admisión por lo que resulta cotidiano encontrarse con hombrecillos chocando con otros por llevar los ojos en las damas en lugar de mirar el camino, no falta el vivo que simula no ver la división de hombres y mujeres y “casualmente” aborda un vagón repleto de féminas con la única intención de llegar a su destino, claro está.

Viajar en Metro es un placer, un viaje por demás ilustrativo pero como todo lo bueno, tiene sus riesgos. Se debe caminar a prisa para no ser arrollado por la masa pero lo suficientemente cuidadoso para no tropezar con la cena descompuesta que un borracho dejó sobre el piso. Otra de las pruebas máximas es esa capacidad para dejar que los olores pasen desapercibidos, no es fácil pero puede lograrse. Alcanzar este objetivo además es bueno para el hígado que no volverá a sufrir con el coraje de llegar oliendo a recién bañado y salir como recién revolcado.

Éstas y muchas otras fascinantes experiencias formadoras del carácter de supervivencia son aprendidas día a día en el Metro. A veces se pierde pero, el que no arriesga, no gana.

miércoles, 13 de enero de 2010

De artistas e imitadores…

Todos tenemos un poco

Por Yuquiabe Romero.


El transporte público es muy peculiar en la ciudad de México, cada mañana que te levantas para ir a trabajar o a la escuela en todas las avenidas importantes encuentras tráfico y por lo regular la población busca opciones para llegar a sus destinos. Esto es de saberse, pero en el trayecto puedes encontrar diversos oficios y profesiones.

Cada vez que me dirijo a la escuela en el metro, observo que una mujer joven corre con su minifalda y sus tacones, pero al ver que no hay espacio para poder viajar en el metro, salta hacia la ventanilla del vagón para que los demás usuarios la atrapen antes de que caiga al suelo, así poco a poco va desplazándose hasta llegar al centro del vagón. Es mirar la carrera de salto con garrocha combinado con estrella de rock.

Otro caso es la práctica de natación. Es otro de los oficios en el que de manera recurrente sueles encontrarte en el camino. Este ocurre mientras el vagón se encuentra completamente saturado, al grado de que los usuarios estén a punto de subirse al toldo. Haces todo lo posible por contener la respiración para no aspirar todos los aromas "nocivos" que te rodean.

También está el mimo, que tiene que hacer diversas caras y gestos para que la gente te pueda entender que vas a salir en la siguiente estación, es muy similar a poner las intermitentes mientras conduces.

Además puedes interpretar a un zombi, tienes que darle paso primero a los bolsos y mochilas antes que tú, mientras que cruzas los pies poco a poco, torcer la cara y apretar las facciones como si fuera la rana René cuando mete la boca hacia adentro cuando no le parece algo o le regañan, el siguiente paso es mover lentamente los brazos como si los tuvieras chuecos para poder llegar a la puerta.

Existe el físico culturista en el que el usuario ve que a penas se está deteniendo el metro e inmediatamente logra forzar la puerta para abrirla, como si ésta nunca tendiera a abrirse por sí sola para subir o descender pasaje. Es como si estuviéramos viendo un capitulo de el Increíble Hulk en su momento de transformación.

Los juegos de infancia están presentes también en el gusano anaranjado. En la terminal del metro, los usuarios esperan a que abra la puerta para que empiecen a correr al primer asiento disponible y el que pierda se queda parado todo el camino, como el juego de la silla, sólo que a diferencia de éste, como fondo musical tienen el sonido del cierre de puertas.

Hay gente que se cree el soñador eterno, pues durante el transcurso del camino, hay quienes parecen péndulos de reloj y se mueven de un lado a otro mientras cierran sus ojos. Suelen dormirse aún en cuclillas o detenidos en el tubo y hay quienes se ven mucho más hábiles y encuentran un lugar para recargarse, como las piernas de la chava o chavo que está de frente o al lado de él o ella, según sea el caso.

Te encuentras a cantantes, a teporochos que recién salen de una fiesta, a chavos que dicen que acaban de salir del reclusorio pero como se está reformando están vendiendo paletas, chicles o rosarios y que además viven en la calle, mientras que portan tenis, cinturón, playera y pantalón marca Dolce & Gabanna.

Los extranjeros made in México son un caso especial y es que optan por hacerle la parada al metro o que literalmente se sientan en los tubos horizontales y que además tengan esperanza en que la gente abrirá camino para que puedas descender del transporte. No tengo duda alguna de que el mexicano suele ser muy creativo e inspirado en todos los aspectos; de esta manera queda comprobado que de artistas e imitadores todos tenemos un poco.

martes, 5 de enero de 2010

El castillo

Por Jonathan González

Dice una vieja frase quien está más loco el que se encuentra atado, o el loco que lo quiere curar.¿Por qué nadie me ayudo a descifrar esto? ¿Por qué fui tan terco?

Alguna ocasión dijiste ser un castillo de naipes y yo quise crearlo lo más alto posible sin importar que los cimientos no fueran sólidos.
Pero al menor soplido todo terminaba, la cuerda se rompió después de tanto jalar.
No importaron las memorias que un día nos hicieron tan felices, esas frases que ayudaban a crear una sonrisa, se fueron terminando derrumbadas por la monotonía.

De pronto era como jugar a ser un payaso, con la sonrisa por fuera pero sabiendo que el corazón de ambos lloraba buscando ayuda.
¿Por qué? uno acepta a alguien con sus defectos y virtudes, sí años después será lo primero que hecha en cara, lo que más amabas ahora es lo que más odias.

Aún no lo comprendo pero no hay peor enemigo que el tiempo, cuando no se tiene memoria.

Aquí sentado busco aún la respuesta a mi terquedad, ¿por qué buscamos construir un castillo de arena a la orilla del mar?
Creo que tengo mucho tiempo para pensar en este cuarto donde comúnmente te solía visitar y del cual a hora yo no puedo escapar, por que tengo las manos atadas a mi espalda, y no hay nadie que me quiera ayudar.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Viviendo a la mitad.

Por Graciela Sanchez

“Come solo la mitad”, increíble pero pasé mi niñez entera escuchando sólo esa frase de cuanto adulto se relacionaba conmigo, y es que, en esa época yo era una gran niña en todos los sentido, ya saben, la clásica chica de promedio perfecto, gran carisma, amiga de todos, la consentida de los profesores, pero para mí, no sólo mi comida sino mi autoestima estuvo siempre a la mitad, y es que no fue fácil escuchar a mi familia decir: “oye, es que eres inteligente, pero no todo en la vida es la inteligencia, también la belleza cuenta, deberías de adelgazar, sino, ¿Quién te va a querer?".

Y sí, ese fue el gran trauma de mi vida que hiso que fuera una niña frustrada, pues con 8 kilos de más, para mí "la gordita del salón", la vida quedo limitada a la mitad de las oportunidades que tuvieron las niñas delgaditas, pues si me atrevía siquiera a pensar en querer salir con el niño más guapo del salón , me convertía en un flanco directo para las burlas ( y miren que los niños de 8 a 13 años son peor que cualquier mara, jaja).

Así , poco a poco, aprendí a vivir a medias, limitándome para todo, poniéndome un mallón como las Flans que estaban de moda, pero encima una playerota para que “no se me viera la panza”, o viendo en las tiendas como era que el modelo de los pantalones que me habían comprado se veían increíbles con una ombliguera como las Garibaldi, (que, obviamente, a mí no me quedaba) y para terminar de amolarla me tocó ser morena en la época de las güeras se divierten más .

Encima de todo esto, la niña que era mi mejor amiga era güerita y delgadita, jamás se acercó al cuadro de honor ni por error, pero su vida nunca se limitó a comer la mitad del pan, ni a ser la mitad de bonita que las demás, no importaba, ella era delgada, y cada vez que iba a su casa veía cómo es que ella sacaba una muda de ropa y se la ponía, a diferencia de mí, que aún en mi adolescencia, pasaba horas vistiendo , no para verme bien, sino para no verme tan mal.

Y bien, juntando todo esto y por la ayuda no grata de mi adorable familia, crecí odiando a mi cuerpo, pensando que mal había hecho yo para merecerme una talla 34, incluso matándome de hambre en la secundaria para ver si así lograba encontrar la otra mitad de mi amor propio que de niña me ayudaron a perder, jamás me dijeron que mi físico no era una limitante para ser hermosa, pues la hermosura es un estado mental, no físico; Tampoco se me dijo que , por salud mental, debía evitar a aquellos hombres que valoraban a las chicas por su apariencia física solamente.

Todo lo anterior me orilló a odiarme, bueno, no a mi, a mi cuerpo, y por tanto, dejar de cuidarlo, incluso privarlo de comida por horas y horas enteras para castigarme por estar tan gorda y fea, odiar verme al espejo, porque, después de todo, ¿Para qué? si ya sabía que fea ya estaba, después de todo, la mujer perfecta no existía.

Sin embargo, una ida a la sala de emergencias me hizo darme cuenta en lo desagradecida que era con mi lindo cuerpo, que a pesar de los 18 años de malos tratos, de reproches, del más puro y vil odio, seguía trabajando por mí, ayudándome a seguir viva, y me di cuenta que era como una de esas amantes sumisas, que por más que las maltratan, ellas seguían ahí, y que la perfección en las mujeres si existía.

Y en éste punto decidí que era el momento de comenzar a amarme tal y cómo mi cuerpo me amaba a mí, retribuirle un poco años de cuidado y sostén pese al maltrato, es decir, comenzar a quererme a mí misma.

Así que me dije, este día “voy a cambiar”; comencé a comer pero a comer como gente normal, hacer ejercicio, pero no para verme como modelo de revista, sino, por mí, para sentirme bien y para cuidar a ese cuerpecito que dios me dio, vistiéndome y maquillándome para mí, para sentirme y consentirme a mí misma (y cómo me molesta la gente que siempre me pregunta para quien me arreglé).

¿Arreglarme? Ni que estuviera descompuesta, y empezar a vivir mi vida llenando mis metas y expectativas, no las de otros.
Después de algún tiempo de expresarme el más puro y verdadero amor propio, un día me desperté y me di cuenta que, la solución a toda una vida de limitaciones no estaba en la mitad de un pan, o en sólo la mitad de guisado sino en mí misma, el conocer y amar mi cuerpo tal y cómo es.

Me di cuenta que las mujeres perfectas si existíamos, pero no son las que se parecen a Megan Fox o a las chicas Playboy, sino como una mujer inteligente, y bella tal y como es, es decir, finalmente dejé tanto de comer como de vivir sólo la mitad.

viernes, 6 de noviembre de 2009

De lo fugaz ... a lo que queda

Corriendo tras el tiempo

por Christian Pérez

“Si sólo hubiese un momento para vivir y un aliento que tomar”. Cada día comprendo más esa canción de Lamb of God que canto con tanta rabia cada vez que tengo tiempo y después pienso “que patético es todo esto”. Veo por las calles a la gente con los rostros cabizbajos, las ojeras como golpes de boxeadores y me pregunto, ¿Dónde quedaron todos esos sueños, cuando jurabas que podrías ser una estrella del futbol cuando soñabas con tocar en una banda de rock o salir de mochilazo a donde la moneda decidiera?

Ahora te conformas con sólo fingir que tocas la guitarra con el tirante de tu mochila o el control de la televisión dentro de tu habitación donde las ilusiones se pierden entre el humo del cigarro que ahora besas indiscriminadamente sin importar si son con filtro o light e imaginas que estás frente a una multitud que te ovaciona por la forma tan despiadada de destruir tu vida y te das cuenta de que en ese momento eres libre de la realidad; ya no importa que los Pumas hayan empatado con las Chivas y no recuerdas la última vez que estuviste con la REBEL, cantando a todo pulmón “como no te voy a querer”.

Se perdió la única forma de burlarte en la cara de tu jefe sin riesgo de que te corra del trabajo; bueno habrá otra oportunidad en el próximo torneo que seguramente escucharás por radio y estarás al pendiente en tu celular.

Cuando tienes un poco de tiempo sólo te dedicas a ver como la botella de vodka se termina con el paso de los cigarros y las rolas de Metallica, Slayer o Solfly sólo para eso te alcanzan las energías , el tiempo libre y el dinero; no te diste cuenta de cómo fue que desaparecieron las fiestas junto con los días cuando te levantabas con la boca con sabor a rayos y con dolor de cabeza de los mil demonios. ¿Cuándo fue que dejé de vivir para convertirme en un esclavo? Te preguntas tratando de encontrar una respuesta en el techo de tu habitación, entre las nubes de humo y la deslumbrante lámpara del techo.

Vuelves la mirada a la puerta, esperando que algo interesante pase pero no tienes fuerzas, ni para poder sostener el vaso en tus cuarteados y secos labios; después de un rato te das cuenta que la casa es toda tuya porque tu jefa se fue a Acapulco junto con el asilo, el tío y el gay del primo que siempre te acusa cuando haces algo malo.

No te explicas por qué a esa hora de la noche estas sentado frente a la ventana con el estéreo de 8 mil watts de potencia a todo volumen y bebiendo, sólo tomas un respiro y dices que a partir de mañana mandarás todo al diablo y serás lo que siempre quisiste ser pero por hoy sólo quieres acabar con lo que queda de la botella de Absolut y dormir.

Mañana te burlaras de la nota de Juanito saliendo de su curso de capacitación de nuevo servidor publico o por la contribución a la ineptitud por parte del presidente de la República diciéndote que colecciones un billete de 200 o de 100 pesos, o de la campaña del gobierno federal para que aceptes el nuevo 2% de impuesto, “para poder combatir la crisis que azota al país”.

Al final sabes que tendrás que luchar mañana contra la idea sin sentido de las personas, por que piensan que el éxito depende de lo ridículo que te ves de traje, que te ahogues en sudor y duermas solo 3 o 4 horas al día, sólo por que así lo dicta la sociedad. ja ja ja ¿Cuál sociedad? Si ahora esa misma te mata en el metro, te asalta en el micro, te baja de tu carro a punta de patadas y golpes para secuestrarte, te envenena con drogas sintéticas, te explota más de 8 horas al día y te roba poniéndote mas impuestos, ¿Qué tanto éxito si no hay tiempo para tener vida o gastarte lo que ganaste en la quincena?.

La realidad es la fatídica imagen del engreído del jefe que te dice que eres el mejor de todos, sólo con la perversa intención de que fabriques su reconocimiento y con esto su próximo traje italiano de una marca que difícilmente podrá pronunciar o escribir él mismo sin la necesidad de ver la etiqueta y para rematar, no se cansará de mencionarte que si llegas a faltar o llegas tarde te convertirás en parte del millón de personas que perderán su empleo durante los próximos meses.

Cuantas veces he escuchado a los abuelos decir que debes disfrutar tu vida porque es muy corta, hasta hoy comprendo lo que en realidad dicen. La vida sólo dura hasta que los sueños se apagan. Hasta que empiezas a usar corbata y levantarte a las 5 de la mañana, cuando soportas a un tipo que te amenaza con no darte tu bono del mes pasado si no te quedas más tiempo en la oficina sin paga extra, es entonces que te das cuenta dejas de vivir para sobrevivir.

Hoy te levantas y observas que estás encadenado a una silla donde sólo puedes salir a la puerta de la oficina; te sientas, caes rendido sólo te queda observar a la avenida que se burla de ti afuera sobre la rama del árbol seco, extiende sus alas presumiendo su majestuosa libertad, arrojándose a lo desconocido, sin miedo a lo que habrá por venir y vagando a donde esta el fin del cielo.

Te das cuenta que te has quedado estancado en un lugar que parece una fotografía sin color y eternamente repetida; volteas, giras tu mente y sólo encuentras tus ilusiones amontonadas en el bote de basura, arrugadas y empolvadas ya irreconocibles junto a tu felicidad y en espera de formar una familia que de sentido a tu vida.

Sólo queda buscar las cosas bellas de la vida, aunque sea recargado en la ventana del autobús o en el café de la mañana, en las rolas de Arjona o Bunbury ,en los labios de la novia del compañero de trabajo, en los abrazos de tu próxima chica, en la última gota de vodka, en el humo del cigarro, en las lagrimas atrapadas dentro de los ojos, en las sonrisas espontáneas, en tiernas voces de los niños, en la mirada coqueta de la chica sentada en el asiento frontal en la micro, en los recuerdos de la secundaria o la preparatoria, en las figuritas en las paredes de la oficina, el baño, el techo de la habitación o en la noche estrellada.

Por que todo lo bello que busca el hombre, sólo son meros pretextos para no destruirse; sin embargo, sin ellos no seria vida, esta eterna batalla que hay entre bueno y lo malo, es lo que da sabor a los logros, que aburrido sería que todo fuese sencillo. Eso lo que más valoro, porque sé que algún día llegará el momento para ser libre y hacer lo que siempre quise y tiempo es lo que sobrará y sabrá a gloria.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Aquel fatídico día

Por Graciela Sanchez


Siento como voy cayendo al vacío, es una sensación extraña, de pronto me falta el aire, me abrazas para mitigar el daño, quiero respirar, en verdad, pero siento como tus brazos me asfixian, por más que jalo el aire, éste se niega a llenar mis pulmones y la única manera que encuentro para demostrarte a mí misma que sigo viva es llorar. Así que dejo que mis ojos se nublen (no tengo ya otro medio), mientras entiendo que ya no hay palabra o acto que cambie la realidad.

Me alejo con las lagrimas como únicas compañeras, siento que sólo ellas me van a ayudar a sacar este dolor tan fuerte que se ha albergado en mí, no quiero hacer otra cosa.

Trato, como cuando era niña, de llorar hasta quedarme dormida, sin embargo, constantemente vienen a mí suspiros desgarradores que sacan el poco aire que aun conservo, siento como se me desgarra la garganta de tanto ahogar mi voz para no llamarte, para dejar de pronunciar tu fatídico nombre.

Así va transcurriendo toda la noche, o lo que dicen que es la noche, porque esta pena me ha hecho ver cuan efímero es el tiempo.

Y a pesar de todo no logras salir de mí, sino que siento como regresas con cada una de mis lágrimas, y como, al secarse, te vas metiendo entre mis poros, y no entiendo , si yo quiero dejarte, quiero odiarte, quiero comenzar a respirar nuevamente, quiero que la sonrisa vuelva a mí, quiero acordarme de quien y como soy.

Debo acordarme de quien soy, así que decido levantarme, bañarme y vestirme, iniciar nuevamente, desecharte, pero me doy cuenta de que la sonrisa que taladro en mi rostro no lo borra todo, el dolor interno que tengo busca un escape que encuentra por mis ojos, el camino que llevo de pronto se hace difuso, no puedo ver mas que mis lagrimas, no puedo ni ver quien es la que está en mi espejo.

Van pasando las horas, y con ellas voy pasando yo, y me doy cuenta de que al irte de llevaste gran parte de mí, incluso aquella que era mía antes de que te conociera.

Alguien se acerca, no logro ver mas que un rostro distorsionado, no se quien es, pero me dice que deje de llorar, que no ha muerto nadie, y en ese momento, que finalmente lo entiendo, o mas bien, lo acepto, y por primera vez desde que te fuiste logro alzar la cabeza y ver que “Sí, he muerto yo”.

viernes, 12 de junio de 2009

ABELARDO ENRIQUE


Cuando el destino te alcanza
sabrás tu verdadera suerte,
la muerte.

Lalo te decian en vida,
tu sonrisa veia
siempre enamorada corría,
sin tener temor del día.

Separados fuimos por
circunstancias ajenas,
o tal vez por que tú
así lo querias.

Muchos años sin vernos
ni de saber del uno al otro,
hasta que todo un año
tu espíritu ronda mi sueño.

Hades te llamó a su mansión,
ahora comes con el rey,
en su lujosa mesa, toda clase
de banquetes,
y le pides de favor
como postre,
las semillas mágicas de granada,
para cruzar las puertas astrales.

Y atormentas mi sueño una y otra vez
con tu imagen, algunas veces
disimulando afecto y otras ejerciendo
agresión, no te entiendo.

Pero cuando despierto veo a la muerte,
coqueta dándome su mano,
vestida de traje blanco
con un sombrero cubriendo su cabeza,
pero mostrándome sus blancos dientes.

Que os ofrece, querida muerte
¿eres la sombra de Aquel o un Angel?,
No, sólo vengo a avisarte,
que el tal Abelardo está ya putrefacto
en una tumba.

Y que el último pensamiento
para ti,fue un suspiro de amor,
Abelardo pide que inicies el viaje
para estar en lo eterno.

Angel de la Muerte, sólo dile
que amor ya tengo,
y que sólo deseo para Abelardo Enrique,
que la luz abra siempre, su camino.

autora:FAMOREZ
Escrito elaborado el 11 de junio del 2009. 20:52 horas
dedicado posmortem a un gran amigo:
ABELARDO ENRIQUE REALPOZO DEL CASTILLO
murio el 6 de julio del 2008.

lunes, 12 de enero de 2009

PRUEBA DE VIDA


Por Yuquiabe Romero

En ciertas ocasiones uno se pone a pensar ¿Qué sería de mi vida si……?.
Hay muchas personas que cada quién tiene su experiencia de vida.

Por un lado tenemos a madres jóvenes que sufren después de tener la decisión de abortar, pero tiempo después recuerdan lo sucedido y pretenden encontrar de alguna manera a aquella personita que se fue, sólo por el hecho de una decisión bien o mal tomada. Aquellas mujeres que incluso arriesgan su vida por una negligencia médica.

Mientras que también los hay aquellas personas que viven sus vidas con muchos excesos, en todos los aspectos, pero aún así tienen sus anhelos de vida; como lo son ser independientes, tener un/a lindo/a chico/a que te sepa tratar y querer, que no falte nunca dinero y grandes amigo/as, ya que en su pasado padecieron de carencias económicas, o sentimentales.

Personas que sufren por que nunca declararon el amor que sentían por otra persona, y notan que es demasiado tarde para hacerlo por que aquel amor de infancia y que ha fallecido. Pero más dolor se siente aún por que este ser querido te pidió un pequeño tiempo para charlar contigo, y nunca tuviste tiempo, ya sea por que tienes esposo/a e hijo/as o mucho trabajo quizás.Te enteras por medio de un teléfono que aquella persona que amas nunca fue tratada bien por su pareja, ya que su relación estaba basada en gritos y desesperanza.

O por que no, personas que nunca han sido correspondidas por aquella persona que creen que es la ideal, pero ¿Cómo saber quien es la persona ideal?

Los padres que tienen el ideal de vida para sus hijos, pero viven decepcionados de sus hijos por que ellos tienen otros planes de vida, ya sea ser chofer de microbus o alguna otra profesión.

Y que decir de aquellas personas que saben que hacen un mal a alguien y que incluso se sienten bien por tan solo el hecho de hacerlo.
Pero también hay quienes se ponen a pensar un poco y ese daño que causan lo remedian con aquellas acciones que aunque no parezca hacen demasiado.

Y las personas que alguna vez fueron culpadas de algún crimen sin tener nada que ver y terminaron en la cárcel, y por consecuencia viven experiencias que son inimaginables y que a consecuencia de ello, se rompen muchas ilusiones. Pero surge el apoyo de los familiares que jamás se pensó contar con ellos.
Uno pensaría que es fácil declarar en un juzgado, pero a veces no es posible por que intervienen muchas emociones y consecuencias posteriores, que algunas personas no comprenden esta situación.

Aquel desprecio que algunos otros sienten desde el día en que nacieron, por algunos integrantes de su familia pero que nunca se percatan de que hay otras personas que en realidad les interesas. Debemos entender que no somos moneda de oro ……para todos.

Por que no mencionar aquellos que sienten que las personas son sólo dinero y que nunca se atreven a valorar las amistades o sus verdaderos amores que tienen cerca de ellos.

Como olvidar las familias que están en constante pelea por terrenos o por pequeñas simplezas que tienen remedio con un poco de comunicación.
O aquellas personas que viven de puras mentiras e incluso ni ellos se creen a si mismos.

Y aquellas que realizan más de 3 exámenes para ingresar a la universidad o a un trabajo deseado, y que nunca pierden la esperanza, ya que al final, logran conseguir su objetivo.

En conclusión:
Estas letras no pretenden juzgar en algún momento, si no más bien crear un poco de conciencia en aquellos que leen ya que cada quien forja su vida como la quiere. La intención de publicar esto es sólo dar una pequeña panorámica de lo bello que puede ser la vida si lo decides así y recordar que somos seres humanos. Ya que puede que haya muchas desgracias en la vida, pero siempre hay algo por lo que valga la pena vivir.

Estas experiencias son pruebas de vida en la cual se tienen que vivir por alguna razón y por supuesto superarlas.

Y tu…….. ¿Cuál es tu experiencia de vida?

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sábado, 31 de julio de 2010

Sonríe mientras llevas tu bombín

• Conoce un poco de la visión de vida de Chaplin

Por Yuquiabe Romero

Es el año de 1977, en una mansión en Suiza,ésta cuenta con adornos sencillos pero que detallan los artilugios detallados con madera. El aroma que se percibe además del café y el humo que salía de la pipa es a caoba. Ya los años para Chaplin no se hicieron esperar, la manera en cómo tiemblan sus brazos al beber un vaso de agua, lo delatan.

Sentado en un viejo sillón que desde joven lo tiene heredado por su madre, está Charles Chaplin, vestido de gala sólo como él lo sabe hacer;un traje café y sus zapatos amplios de color negro y el bombín café que tiene colgado en su perchero está detrás de él. La mirada que dirige es demasiado atenta, demuestra a una persona súmamente sensible y comprensible, ofrece un café a sus invitados al mismo momento en que enciende la pipa que se encontraba sobre un mueble de madera.

Los cuadros de la habitación, están colocados en sitios específicos de la mansión, pues él cree ampliamente que eso le dará mucha creatividad; aunque para Chaplin, el lugar preferido de su hogar es el escritorio, por que desde ahí ha creado grandes ideas y surgido nuevas historias, así como es su manera de imaginar su mundo, todo esto a causa de una gran ventana que le permite mirar a todo su alrededor y percibir la cotidianeidad de la gente que pasa frente a su casa.
- Es como si estuviera una nube, y dentro de ella surgen historias por contar y escenas que revivir.-dice Chaplin después de haberle dado un sorbo a su café.

Con una mirada de profunda tristeza, pero con una enteresa sin igual, nos explica que tan doloroso fue haber perdido a su familia por el alcohol, pero menciona que ese fue un factor determinante para dejar de tomar, así mismo la muerte de su madre, le permitió ver la vida desde otra perspectiva.

Esto lo vio de forma madura por que comenzó a trabajar como actor infantil desde los cinco años junto con su hermano en la compañía de teatro en donde trabajaba su madre,su talento siempre ha recibido buenas críticas desde un principio.

Al llegar la segunda guerra mundial,a Chaplin le costaba trabajo entender el por qué de la destrucción del hombre, y veía la manera de hacer recapacitar a la población mundial.

Mientras sonríe y afirma que se siente orgulloso de corroborar que no es judío pero que si lo fuera, sin duda estaría muy orgulloso de serlo.
Uno de los momento más entrañables de su vida, fue sin duda el nacimiento de su hija Geraldine, pero en cuanto a pláticas que no se olvidarán es por ejemplo la reunión social en la que se encontró a Albert Einstein. En este encuentro, en el transcurso de la conversación, Einstein le dice a Chaplin que lo que ha admirado de él es que su arte es universal y que todo el mundo le comprende y le admira; a lo que Chaplin respondió que lo suyo es mucho más digno de respeto por que todo el mundo le admira y prácticamente nadie le comprende.

Otro momento chusco es que Chaplin decidió participar en un concurso en donde se buscaban imitadores de él, pero lo único que consiguió fue un tercer lugar en la competencia.
Aún sabiendo que es un personaje de corte internacional, no ha perdido la sencillez que le caracteriza, y en la mayor parte de esta conversación ha demostrado una sonrisa en todo lo que comenta.

Hoy es navidad, así que Chaplin decide dejar la entrevista por que en estos momentos ya se siente cansado y prefiere descansar en paz en sus aposentos además de que su mirada hacia el suelo de madera y se dirige a paso lento hacia su habitación diciendo que no le gusta el 25 de diciembre, no sin antes retirarse con un saludo cortés usando su bombín que tomó del perchero y sonriendo por la visita tan amena.

miércoles, 3 de febrero de 2010

MUSEO SUBTERRÁNEO

Un viaje exótico

Por Ana Lilia Chávez Maturano


En este maravilloso país en donde el licenciado es taxista y el imbécil político, uno puede darse el gusto de visitar la galería de entes extraños más diversa por la mínima cantidad de tres pesos, aunque dos pesos sonaba mejor a los bolsillos pero esa es otra historia.

Y es que un boleto para el Sistema de Transporte Colectivo, o como le llamamos los clientes frecuentes de esta maravilla arquitectónica y social, el Metro, no sólo da derecho a cruzar toda la ciudad en la naranja limosina. Con cada boleto viene incluido un viaje de primera clase para enfrentarse a toda clase de sucesos tan extraños como cotidianos.

Recuerdo una ocasión en que por la mañana reinaba como siempre la somnolencia, los cabezazos al cristal y al hombro del compañero son más comunes que los frijoles, pero yo iba de pie así que me pareció raro sentir que cargaba un bulto bastante pesado sobre la espalda. Luego de unos minutos decidí voltear y asegurarme de lo que pasaba a mi espalda, como lo supuse, una dama se había quedado dormida de pie, menos mal que sólo bastó un brusco movimiento para deshacerme de la lápida. Y es que todos tenemos derecho a babear y dar cabezazos mientras no se amenace a la columna del vecino.

Ni que decir del servicio de este transporte, es como un sueño hecho realidad. En las horas pico uno se evita la molestia de agarrarse de los tubos para detenerse pues la gente forma un muégano por la presión del que es casi imposible zafarse. El espíritu comunista se apodera de las personas que comparten hasta el espacio, qué más da, siempre cabe uno más aunque luego haya que librar una batalla a muerte con aquel zumbido que anuncia que nuestra parada llegó y estamos a dos metros de la puerta, es sin duda un reto de fuerza y habilidad, brincar al niño, empujar al señor, gritar a la señora y, por último, salir del vagón triunfante con la expresión que sólo deja el deber cumplido. Por supuesto, no podemos olvidar a esos amables servidores del pueblo que llevan hasta nuestras manos toda clase de productos y que, sobre todo, amenizan los largos viajes con melodías pegajosas que aturden al amargado y llenan de euforia al pequeño niño, sobre todo a ese que se ha pasado todo el camino pronunciando las mismas palabras “¿me lo compras mamá?” y que demuestra su fe al seguir preguntando incluso cuando las veinte veces anteriores recibió menos que un no por respuesta.

Se dice que las hormigas son animales sumamente trabajadores y organizados, del mexicano se dicen dos costales de cosas entre las que no se encuentran esos atributos pero no se puede negar que nos asemejamos mucho a esos animales cuando nos encontramos en el metro, ríos de gente van y vienen en direcciones contrarias, las escaleras ya no saben si subir o bajar, la apresurada carrera domina tanto tenis como tacones y que no se oiga que las puertas del vagón cerrarán porque el responsable ciudadano es capaz de romper la marca mundial con tal de no llegar tarde a su trabajo y romper su récord de puntualidad y menos, perder su bono.

Siendo sinceros, no todo es bello en este museo subterráneo. Desafortunadamente, no se reserva el derecho de admisión por lo que resulta cotidiano encontrarse con hombrecillos chocando con otros por llevar los ojos en las damas en lugar de mirar el camino, no falta el vivo que simula no ver la división de hombres y mujeres y “casualmente” aborda un vagón repleto de féminas con la única intención de llegar a su destino, claro está.

Viajar en Metro es un placer, un viaje por demás ilustrativo pero como todo lo bueno, tiene sus riesgos. Se debe caminar a prisa para no ser arrollado por la masa pero lo suficientemente cuidadoso para no tropezar con la cena descompuesta que un borracho dejó sobre el piso. Otra de las pruebas máximas es esa capacidad para dejar que los olores pasen desapercibidos, no es fácil pero puede lograrse. Alcanzar este objetivo además es bueno para el hígado que no volverá a sufrir con el coraje de llegar oliendo a recién bañado y salir como recién revolcado.

Éstas y muchas otras fascinantes experiencias formadoras del carácter de supervivencia son aprendidas día a día en el Metro. A veces se pierde pero, el que no arriesga, no gana.

miércoles, 13 de enero de 2010

De artistas e imitadores…

Todos tenemos un poco

Por Yuquiabe Romero.


El transporte público es muy peculiar en la ciudad de México, cada mañana que te levantas para ir a trabajar o a la escuela en todas las avenidas importantes encuentras tráfico y por lo regular la población busca opciones para llegar a sus destinos. Esto es de saberse, pero en el trayecto puedes encontrar diversos oficios y profesiones.

Cada vez que me dirijo a la escuela en el metro, observo que una mujer joven corre con su minifalda y sus tacones, pero al ver que no hay espacio para poder viajar en el metro, salta hacia la ventanilla del vagón para que los demás usuarios la atrapen antes de que caiga al suelo, así poco a poco va desplazándose hasta llegar al centro del vagón. Es mirar la carrera de salto con garrocha combinado con estrella de rock.

Otro caso es la práctica de natación. Es otro de los oficios en el que de manera recurrente sueles encontrarte en el camino. Este ocurre mientras el vagón se encuentra completamente saturado, al grado de que los usuarios estén a punto de subirse al toldo. Haces todo lo posible por contener la respiración para no aspirar todos los aromas "nocivos" que te rodean.

También está el mimo, que tiene que hacer diversas caras y gestos para que la gente te pueda entender que vas a salir en la siguiente estación, es muy similar a poner las intermitentes mientras conduces.

Además puedes interpretar a un zombi, tienes que darle paso primero a los bolsos y mochilas antes que tú, mientras que cruzas los pies poco a poco, torcer la cara y apretar las facciones como si fuera la rana René cuando mete la boca hacia adentro cuando no le parece algo o le regañan, el siguiente paso es mover lentamente los brazos como si los tuvieras chuecos para poder llegar a la puerta.

Existe el físico culturista en el que el usuario ve que a penas se está deteniendo el metro e inmediatamente logra forzar la puerta para abrirla, como si ésta nunca tendiera a abrirse por sí sola para subir o descender pasaje. Es como si estuviéramos viendo un capitulo de el Increíble Hulk en su momento de transformación.

Los juegos de infancia están presentes también en el gusano anaranjado. En la terminal del metro, los usuarios esperan a que abra la puerta para que empiecen a correr al primer asiento disponible y el que pierda se queda parado todo el camino, como el juego de la silla, sólo que a diferencia de éste, como fondo musical tienen el sonido del cierre de puertas.

Hay gente que se cree el soñador eterno, pues durante el transcurso del camino, hay quienes parecen péndulos de reloj y se mueven de un lado a otro mientras cierran sus ojos. Suelen dormirse aún en cuclillas o detenidos en el tubo y hay quienes se ven mucho más hábiles y encuentran un lugar para recargarse, como las piernas de la chava o chavo que está de frente o al lado de él o ella, según sea el caso.

Te encuentras a cantantes, a teporochos que recién salen de una fiesta, a chavos que dicen que acaban de salir del reclusorio pero como se está reformando están vendiendo paletas, chicles o rosarios y que además viven en la calle, mientras que portan tenis, cinturón, playera y pantalón marca Dolce & Gabanna.

Los extranjeros made in México son un caso especial y es que optan por hacerle la parada al metro o que literalmente se sientan en los tubos horizontales y que además tengan esperanza en que la gente abrirá camino para que puedas descender del transporte. No tengo duda alguna de que el mexicano suele ser muy creativo e inspirado en todos los aspectos; de esta manera queda comprobado que de artistas e imitadores todos tenemos un poco.

martes, 5 de enero de 2010

El castillo

Por Jonathan González

Dice una vieja frase quien está más loco el que se encuentra atado, o el loco que lo quiere curar.¿Por qué nadie me ayudo a descifrar esto? ¿Por qué fui tan terco?

Alguna ocasión dijiste ser un castillo de naipes y yo quise crearlo lo más alto posible sin importar que los cimientos no fueran sólidos.
Pero al menor soplido todo terminaba, la cuerda se rompió después de tanto jalar.
No importaron las memorias que un día nos hicieron tan felices, esas frases que ayudaban a crear una sonrisa, se fueron terminando derrumbadas por la monotonía.

De pronto era como jugar a ser un payaso, con la sonrisa por fuera pero sabiendo que el corazón de ambos lloraba buscando ayuda.
¿Por qué? uno acepta a alguien con sus defectos y virtudes, sí años después será lo primero que hecha en cara, lo que más amabas ahora es lo que más odias.

Aún no lo comprendo pero no hay peor enemigo que el tiempo, cuando no se tiene memoria.

Aquí sentado busco aún la respuesta a mi terquedad, ¿por qué buscamos construir un castillo de arena a la orilla del mar?
Creo que tengo mucho tiempo para pensar en este cuarto donde comúnmente te solía visitar y del cual a hora yo no puedo escapar, por que tengo las manos atadas a mi espalda, y no hay nadie que me quiera ayudar.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Viviendo a la mitad.

Por Graciela Sanchez

“Come solo la mitad”, increíble pero pasé mi niñez entera escuchando sólo esa frase de cuanto adulto se relacionaba conmigo, y es que, en esa época yo era una gran niña en todos los sentido, ya saben, la clásica chica de promedio perfecto, gran carisma, amiga de todos, la consentida de los profesores, pero para mí, no sólo mi comida sino mi autoestima estuvo siempre a la mitad, y es que no fue fácil escuchar a mi familia decir: “oye, es que eres inteligente, pero no todo en la vida es la inteligencia, también la belleza cuenta, deberías de adelgazar, sino, ¿Quién te va a querer?".

Y sí, ese fue el gran trauma de mi vida que hiso que fuera una niña frustrada, pues con 8 kilos de más, para mí "la gordita del salón", la vida quedo limitada a la mitad de las oportunidades que tuvieron las niñas delgaditas, pues si me atrevía siquiera a pensar en querer salir con el niño más guapo del salón , me convertía en un flanco directo para las burlas ( y miren que los niños de 8 a 13 años son peor que cualquier mara, jaja).

Así , poco a poco, aprendí a vivir a medias, limitándome para todo, poniéndome un mallón como las Flans que estaban de moda, pero encima una playerota para que “no se me viera la panza”, o viendo en las tiendas como era que el modelo de los pantalones que me habían comprado se veían increíbles con una ombliguera como las Garibaldi, (que, obviamente, a mí no me quedaba) y para terminar de amolarla me tocó ser morena en la época de las güeras se divierten más .

Encima de todo esto, la niña que era mi mejor amiga era güerita y delgadita, jamás se acercó al cuadro de honor ni por error, pero su vida nunca se limitó a comer la mitad del pan, ni a ser la mitad de bonita que las demás, no importaba, ella era delgada, y cada vez que iba a su casa veía cómo es que ella sacaba una muda de ropa y se la ponía, a diferencia de mí, que aún en mi adolescencia, pasaba horas vistiendo , no para verme bien, sino para no verme tan mal.

Y bien, juntando todo esto y por la ayuda no grata de mi adorable familia, crecí odiando a mi cuerpo, pensando que mal había hecho yo para merecerme una talla 34, incluso matándome de hambre en la secundaria para ver si así lograba encontrar la otra mitad de mi amor propio que de niña me ayudaron a perder, jamás me dijeron que mi físico no era una limitante para ser hermosa, pues la hermosura es un estado mental, no físico; Tampoco se me dijo que , por salud mental, debía evitar a aquellos hombres que valoraban a las chicas por su apariencia física solamente.

Todo lo anterior me orilló a odiarme, bueno, no a mi, a mi cuerpo, y por tanto, dejar de cuidarlo, incluso privarlo de comida por horas y horas enteras para castigarme por estar tan gorda y fea, odiar verme al espejo, porque, después de todo, ¿Para qué? si ya sabía que fea ya estaba, después de todo, la mujer perfecta no existía.

Sin embargo, una ida a la sala de emergencias me hizo darme cuenta en lo desagradecida que era con mi lindo cuerpo, que a pesar de los 18 años de malos tratos, de reproches, del más puro y vil odio, seguía trabajando por mí, ayudándome a seguir viva, y me di cuenta que era como una de esas amantes sumisas, que por más que las maltratan, ellas seguían ahí, y que la perfección en las mujeres si existía.

Y en éste punto decidí que era el momento de comenzar a amarme tal y cómo mi cuerpo me amaba a mí, retribuirle un poco años de cuidado y sostén pese al maltrato, es decir, comenzar a quererme a mí misma.

Así que me dije, este día “voy a cambiar”; comencé a comer pero a comer como gente normal, hacer ejercicio, pero no para verme como modelo de revista, sino, por mí, para sentirme bien y para cuidar a ese cuerpecito que dios me dio, vistiéndome y maquillándome para mí, para sentirme y consentirme a mí misma (y cómo me molesta la gente que siempre me pregunta para quien me arreglé).

¿Arreglarme? Ni que estuviera descompuesta, y empezar a vivir mi vida llenando mis metas y expectativas, no las de otros.
Después de algún tiempo de expresarme el más puro y verdadero amor propio, un día me desperté y me di cuenta que, la solución a toda una vida de limitaciones no estaba en la mitad de un pan, o en sólo la mitad de guisado sino en mí misma, el conocer y amar mi cuerpo tal y cómo es.

Me di cuenta que las mujeres perfectas si existíamos, pero no son las que se parecen a Megan Fox o a las chicas Playboy, sino como una mujer inteligente, y bella tal y como es, es decir, finalmente dejé tanto de comer como de vivir sólo la mitad.

viernes, 6 de noviembre de 2009

De lo fugaz ... a lo que queda

Corriendo tras el tiempo

por Christian Pérez

“Si sólo hubiese un momento para vivir y un aliento que tomar”. Cada día comprendo más esa canción de Lamb of God que canto con tanta rabia cada vez que tengo tiempo y después pienso “que patético es todo esto”. Veo por las calles a la gente con los rostros cabizbajos, las ojeras como golpes de boxeadores y me pregunto, ¿Dónde quedaron todos esos sueños, cuando jurabas que podrías ser una estrella del futbol cuando soñabas con tocar en una banda de rock o salir de mochilazo a donde la moneda decidiera?

Ahora te conformas con sólo fingir que tocas la guitarra con el tirante de tu mochila o el control de la televisión dentro de tu habitación donde las ilusiones se pierden entre el humo del cigarro que ahora besas indiscriminadamente sin importar si son con filtro o light e imaginas que estás frente a una multitud que te ovaciona por la forma tan despiadada de destruir tu vida y te das cuenta de que en ese momento eres libre de la realidad; ya no importa que los Pumas hayan empatado con las Chivas y no recuerdas la última vez que estuviste con la REBEL, cantando a todo pulmón “como no te voy a querer”.

Se perdió la única forma de burlarte en la cara de tu jefe sin riesgo de que te corra del trabajo; bueno habrá otra oportunidad en el próximo torneo que seguramente escucharás por radio y estarás al pendiente en tu celular.

Cuando tienes un poco de tiempo sólo te dedicas a ver como la botella de vodka se termina con el paso de los cigarros y las rolas de Metallica, Slayer o Solfly sólo para eso te alcanzan las energías , el tiempo libre y el dinero; no te diste cuenta de cómo fue que desaparecieron las fiestas junto con los días cuando te levantabas con la boca con sabor a rayos y con dolor de cabeza de los mil demonios. ¿Cuándo fue que dejé de vivir para convertirme en un esclavo? Te preguntas tratando de encontrar una respuesta en el techo de tu habitación, entre las nubes de humo y la deslumbrante lámpara del techo.

Vuelves la mirada a la puerta, esperando que algo interesante pase pero no tienes fuerzas, ni para poder sostener el vaso en tus cuarteados y secos labios; después de un rato te das cuenta que la casa es toda tuya porque tu jefa se fue a Acapulco junto con el asilo, el tío y el gay del primo que siempre te acusa cuando haces algo malo.

No te explicas por qué a esa hora de la noche estas sentado frente a la ventana con el estéreo de 8 mil watts de potencia a todo volumen y bebiendo, sólo tomas un respiro y dices que a partir de mañana mandarás todo al diablo y serás lo que siempre quisiste ser pero por hoy sólo quieres acabar con lo que queda de la botella de Absolut y dormir.

Mañana te burlaras de la nota de Juanito saliendo de su curso de capacitación de nuevo servidor publico o por la contribución a la ineptitud por parte del presidente de la República diciéndote que colecciones un billete de 200 o de 100 pesos, o de la campaña del gobierno federal para que aceptes el nuevo 2% de impuesto, “para poder combatir la crisis que azota al país”.

Al final sabes que tendrás que luchar mañana contra la idea sin sentido de las personas, por que piensan que el éxito depende de lo ridículo que te ves de traje, que te ahogues en sudor y duermas solo 3 o 4 horas al día, sólo por que así lo dicta la sociedad. ja ja ja ¿Cuál sociedad? Si ahora esa misma te mata en el metro, te asalta en el micro, te baja de tu carro a punta de patadas y golpes para secuestrarte, te envenena con drogas sintéticas, te explota más de 8 horas al día y te roba poniéndote mas impuestos, ¿Qué tanto éxito si no hay tiempo para tener vida o gastarte lo que ganaste en la quincena?.

La realidad es la fatídica imagen del engreído del jefe que te dice que eres el mejor de todos, sólo con la perversa intención de que fabriques su reconocimiento y con esto su próximo traje italiano de una marca que difícilmente podrá pronunciar o escribir él mismo sin la necesidad de ver la etiqueta y para rematar, no se cansará de mencionarte que si llegas a faltar o llegas tarde te convertirás en parte del millón de personas que perderán su empleo durante los próximos meses.

Cuantas veces he escuchado a los abuelos decir que debes disfrutar tu vida porque es muy corta, hasta hoy comprendo lo que en realidad dicen. La vida sólo dura hasta que los sueños se apagan. Hasta que empiezas a usar corbata y levantarte a las 5 de la mañana, cuando soportas a un tipo que te amenaza con no darte tu bono del mes pasado si no te quedas más tiempo en la oficina sin paga extra, es entonces que te das cuenta dejas de vivir para sobrevivir.

Hoy te levantas y observas que estás encadenado a una silla donde sólo puedes salir a la puerta de la oficina; te sientas, caes rendido sólo te queda observar a la avenida que se burla de ti afuera sobre la rama del árbol seco, extiende sus alas presumiendo su majestuosa libertad, arrojándose a lo desconocido, sin miedo a lo que habrá por venir y vagando a donde esta el fin del cielo.

Te das cuenta que te has quedado estancado en un lugar que parece una fotografía sin color y eternamente repetida; volteas, giras tu mente y sólo encuentras tus ilusiones amontonadas en el bote de basura, arrugadas y empolvadas ya irreconocibles junto a tu felicidad y en espera de formar una familia que de sentido a tu vida.

Sólo queda buscar las cosas bellas de la vida, aunque sea recargado en la ventana del autobús o en el café de la mañana, en las rolas de Arjona o Bunbury ,en los labios de la novia del compañero de trabajo, en los abrazos de tu próxima chica, en la última gota de vodka, en el humo del cigarro, en las lagrimas atrapadas dentro de los ojos, en las sonrisas espontáneas, en tiernas voces de los niños, en la mirada coqueta de la chica sentada en el asiento frontal en la micro, en los recuerdos de la secundaria o la preparatoria, en las figuritas en las paredes de la oficina, el baño, el techo de la habitación o en la noche estrellada.

Por que todo lo bello que busca el hombre, sólo son meros pretextos para no destruirse; sin embargo, sin ellos no seria vida, esta eterna batalla que hay entre bueno y lo malo, es lo que da sabor a los logros, que aburrido sería que todo fuese sencillo. Eso lo que más valoro, porque sé que algún día llegará el momento para ser libre y hacer lo que siempre quise y tiempo es lo que sobrará y sabrá a gloria.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Aquel fatídico día

Por Graciela Sanchez


Siento como voy cayendo al vacío, es una sensación extraña, de pronto me falta el aire, me abrazas para mitigar el daño, quiero respirar, en verdad, pero siento como tus brazos me asfixian, por más que jalo el aire, éste se niega a llenar mis pulmones y la única manera que encuentro para demostrarte a mí misma que sigo viva es llorar. Así que dejo que mis ojos se nublen (no tengo ya otro medio), mientras entiendo que ya no hay palabra o acto que cambie la realidad.

Me alejo con las lagrimas como únicas compañeras, siento que sólo ellas me van a ayudar a sacar este dolor tan fuerte que se ha albergado en mí, no quiero hacer otra cosa.

Trato, como cuando era niña, de llorar hasta quedarme dormida, sin embargo, constantemente vienen a mí suspiros desgarradores que sacan el poco aire que aun conservo, siento como se me desgarra la garganta de tanto ahogar mi voz para no llamarte, para dejar de pronunciar tu fatídico nombre.

Así va transcurriendo toda la noche, o lo que dicen que es la noche, porque esta pena me ha hecho ver cuan efímero es el tiempo.

Y a pesar de todo no logras salir de mí, sino que siento como regresas con cada una de mis lágrimas, y como, al secarse, te vas metiendo entre mis poros, y no entiendo , si yo quiero dejarte, quiero odiarte, quiero comenzar a respirar nuevamente, quiero que la sonrisa vuelva a mí, quiero acordarme de quien y como soy.

Debo acordarme de quien soy, así que decido levantarme, bañarme y vestirme, iniciar nuevamente, desecharte, pero me doy cuenta de que la sonrisa que taladro en mi rostro no lo borra todo, el dolor interno que tengo busca un escape que encuentra por mis ojos, el camino que llevo de pronto se hace difuso, no puedo ver mas que mis lagrimas, no puedo ni ver quien es la que está en mi espejo.

Van pasando las horas, y con ellas voy pasando yo, y me doy cuenta de que al irte de llevaste gran parte de mí, incluso aquella que era mía antes de que te conociera.

Alguien se acerca, no logro ver mas que un rostro distorsionado, no se quien es, pero me dice que deje de llorar, que no ha muerto nadie, y en ese momento, que finalmente lo entiendo, o mas bien, lo acepto, y por primera vez desde que te fuiste logro alzar la cabeza y ver que “Sí, he muerto yo”.

viernes, 12 de junio de 2009

ABELARDO ENRIQUE


Cuando el destino te alcanza
sabrás tu verdadera suerte,
la muerte.

Lalo te decian en vida,
tu sonrisa veia
siempre enamorada corría,
sin tener temor del día.

Separados fuimos por
circunstancias ajenas,
o tal vez por que tú
así lo querias.

Muchos años sin vernos
ni de saber del uno al otro,
hasta que todo un año
tu espíritu ronda mi sueño.

Hades te llamó a su mansión,
ahora comes con el rey,
en su lujosa mesa, toda clase
de banquetes,
y le pides de favor
como postre,
las semillas mágicas de granada,
para cruzar las puertas astrales.

Y atormentas mi sueño una y otra vez
con tu imagen, algunas veces
disimulando afecto y otras ejerciendo
agresión, no te entiendo.

Pero cuando despierto veo a la muerte,
coqueta dándome su mano,
vestida de traje blanco
con un sombrero cubriendo su cabeza,
pero mostrándome sus blancos dientes.

Que os ofrece, querida muerte
¿eres la sombra de Aquel o un Angel?,
No, sólo vengo a avisarte,
que el tal Abelardo está ya putrefacto
en una tumba.

Y que el último pensamiento
para ti,fue un suspiro de amor,
Abelardo pide que inicies el viaje
para estar en lo eterno.

Angel de la Muerte, sólo dile
que amor ya tengo,
y que sólo deseo para Abelardo Enrique,
que la luz abra siempre, su camino.

autora:FAMOREZ
Escrito elaborado el 11 de junio del 2009. 20:52 horas
dedicado posmortem a un gran amigo:
ABELARDO ENRIQUE REALPOZO DEL CASTILLO
murio el 6 de julio del 2008.

lunes, 12 de enero de 2009

PRUEBA DE VIDA


Por Yuquiabe Romero

En ciertas ocasiones uno se pone a pensar ¿Qué sería de mi vida si……?.
Hay muchas personas que cada quién tiene su experiencia de vida.

Por un lado tenemos a madres jóvenes que sufren después de tener la decisión de abortar, pero tiempo después recuerdan lo sucedido y pretenden encontrar de alguna manera a aquella personita que se fue, sólo por el hecho de una decisión bien o mal tomada. Aquellas mujeres que incluso arriesgan su vida por una negligencia médica.

Mientras que también los hay aquellas personas que viven sus vidas con muchos excesos, en todos los aspectos, pero aún así tienen sus anhelos de vida; como lo son ser independientes, tener un/a lindo/a chico/a que te sepa tratar y querer, que no falte nunca dinero y grandes amigo/as, ya que en su pasado padecieron de carencias económicas, o sentimentales.

Personas que sufren por que nunca declararon el amor que sentían por otra persona, y notan que es demasiado tarde para hacerlo por que aquel amor de infancia y que ha fallecido. Pero más dolor se siente aún por que este ser querido te pidió un pequeño tiempo para charlar contigo, y nunca tuviste tiempo, ya sea por que tienes esposo/a e hijo/as o mucho trabajo quizás.Te enteras por medio de un teléfono que aquella persona que amas nunca fue tratada bien por su pareja, ya que su relación estaba basada en gritos y desesperanza.

O por que no, personas que nunca han sido correspondidas por aquella persona que creen que es la ideal, pero ¿Cómo saber quien es la persona ideal?

Los padres que tienen el ideal de vida para sus hijos, pero viven decepcionados de sus hijos por que ellos tienen otros planes de vida, ya sea ser chofer de microbus o alguna otra profesión.

Y que decir de aquellas personas que saben que hacen un mal a alguien y que incluso se sienten bien por tan solo el hecho de hacerlo.
Pero también hay quienes se ponen a pensar un poco y ese daño que causan lo remedian con aquellas acciones que aunque no parezca hacen demasiado.

Y las personas que alguna vez fueron culpadas de algún crimen sin tener nada que ver y terminaron en la cárcel, y por consecuencia viven experiencias que son inimaginables y que a consecuencia de ello, se rompen muchas ilusiones. Pero surge el apoyo de los familiares que jamás se pensó contar con ellos.
Uno pensaría que es fácil declarar en un juzgado, pero a veces no es posible por que intervienen muchas emociones y consecuencias posteriores, que algunas personas no comprenden esta situación.

Aquel desprecio que algunos otros sienten desde el día en que nacieron, por algunos integrantes de su familia pero que nunca se percatan de que hay otras personas que en realidad les interesas. Debemos entender que no somos moneda de oro ……para todos.

Por que no mencionar aquellos que sienten que las personas son sólo dinero y que nunca se atreven a valorar las amistades o sus verdaderos amores que tienen cerca de ellos.

Como olvidar las familias que están en constante pelea por terrenos o por pequeñas simplezas que tienen remedio con un poco de comunicación.
O aquellas personas que viven de puras mentiras e incluso ni ellos se creen a si mismos.

Y aquellas que realizan más de 3 exámenes para ingresar a la universidad o a un trabajo deseado, y que nunca pierden la esperanza, ya que al final, logran conseguir su objetivo.

En conclusión:
Estas letras no pretenden juzgar en algún momento, si no más bien crear un poco de conciencia en aquellos que leen ya que cada quien forja su vida como la quiere. La intención de publicar esto es sólo dar una pequeña panorámica de lo bello que puede ser la vida si lo decides así y recordar que somos seres humanos. Ya que puede que haya muchas desgracias en la vida, pero siempre hay algo por lo que valga la pena vivir.

Estas experiencias son pruebas de vida en la cual se tienen que vivir por alguna razón y por supuesto superarlas.

Y tu…….. ¿Cuál es tu experiencia de vida?

Directorio

Mi foto
COLABORADORES: Yuquiabe Romero, Ludyv Vogel, Danae Herrera, Jonathan González, Lorena Soto, Famorez, Erick Carpinteyro, Etoile, Graciela Sanchez, Christian Pérez, Astrid García Quintero, Aabyé Vargas, Isaac Delgado, Richy Espinoza, Ana Lilia Chávez Maturano, Aarón Zoé Guadarrama Becerril, Mario Alavéz, Kraken TV y Adonay E. Romero.